Activistas de Leon Vegano nos desplazamos a la Romería de San Froilán celebrada en La Virgen del Camino, León, siendo testigos de la agonía y sufrimiento de los animales del concurso de carros engalanados, usados como meros recursos, sufrimiento que fue ignorado por la totalidad de los asistentes.

El origen de este concurso de carros engalanados data del siglo XVI, cuando los habitantes de la provincia de León, ciudad y pueblos, decoraban carros e iban a la Virgen del Camino a celebrar San Froilan (obispo de León).

Los carros se exponen al público asistente, luego recorren varias calles y vuelven a quedar expuestos. Esto se realiza dos días, uno en León ciudad y otro en La Virgen del Camino. Los animales usados durante estas romerías pasan un mínimo de 8 horas al sol, tirando de los carros o parados y atados a ellos mientras los asistentes se dedican a ver los carros.

Otra vez es la tradición el argumento y excusa para mantener actos que degradan y no respetan a los animales. Por supuesto los animales usados en esta romería no hacen esto voluntariamente, son numerosos los artilugios utilizados para mantenerles dominados y que obedezcan órdenes.

En primer lugar, la mayoría de ellos salivan en exceso, síntomas de enfermedades bucales o hasta estrés y angustia. Ellos, burros, caballos, vacas, bueyes.. no nacieron para tirar de nada, con lo que tirar de estos carros ya de por si es doloroso, cansado y antinatural. A los caballos y burros se les colocan las anteojeras, pues estos animales tienen más campo de visión hacia atrás, y de esta manera queda reducido al mínimo para que lo único que hagan sea lo que la vara les dice. Y es que si los caballos y burros vieran lo que oyen, huirían asustados del alboroto, la música y el gentío. Sus cabezas están bien sujetas a las riendas, y cuando notan el golpe de las riendas en el lomo comienzan a caminar, si no, se les golpea más fuerte. Otro aparato muy doloroso es el llamado "filete", un hierro dentro de su boca del que tiran arriba, abajo, a un lado y al otro, provocándoles fuertes dolores en la dentadura y lengua, extendiéndose a toda la boca y la cabeza. También están obligados a mantener la cabeza agachada, curvando en exceso su cuello, lo que daña sus músculos, ligamentos y cervicales y como se puede comprobar en las fotos y vídeos, siempre va delante de ellos un hombre con un palo. Si caminan demasiado rápido, son golpeados en la cara, o llevan un palo acabado en punta con forma de garfio, que utilizan para pincharles en la cara.

En algunos de ellos se pudo ver como aún no aceptaban del todo el sometimiento, y les molestaba el filete o la presión de las cintas en la cara. Protestaban intentando quitarse de la cara el hierro que tanto daño les hace o cabeceaban a cada tirón de las riendas.

Las vacas y bueyes utilizadas de la misma manera, llevan otro tipo de artilugios. A ellas les colocan el llamado "yugo", un artefacto de madera que une la cabeza de una a la otra para que no puedan separarse lo mas mínimo, lo que hace que cuando caminan vayan con el cuerpo recto y las cabezas torcidas, hocicos hacia afuera y cráneos hacia adentro. Sobre el "yugo" les colocan una capa de cuero, la piel de un zorro o de un chivo, viéndose perfectamente las patas de estos animales. A estas pieles que eran también de animales que querían vivir y que fueron despellejados, se les añaden unos flecos que caen por la cara de las vacas y bueyes. Su campo de visión es más frontal que el de los caballos y burros, de esta manera entre los flecos y el yugo que no les permite levantar la cabeza, su campo de visión se reduce al suelo, algunas se retuercen un poco y pueden ver hacia un lado, pero la mayoría no levantaron la vista del suelo. Las vacas y bueyes adoptaron posturas como mantener sus cabezas bajas, apatía general, poco interés a su alrededor. Síntomas típicos de una vaca depresiva. Estos animales son llevados en camiones hasta el punto de partida de la romería, y si sus vidas de esclavos ya de por si son un infierno, la agonía se intensifica aún mas a la hora de transportarla, cuando son obligados a pisar el frío acero de un camión que nada bueno tiene preparado para ellos, en un proceso totalmente antinatural, por lo que en la mayoría de los casos son subidos a la fuerza. El transporte por carretera es muy estresante, por ejemplo, los toros pueden perder hasta 50kg debido al estrés que sufren en la carretera cuando son transportados.

Delante de ellos también va un hombre con un palo, les van golpeando las cabezas para que caminen, y si sus cuerpos se juntan demasiado o tiran mas hacia un lado, utilizan la punta del palo para pincharles en el lomo o costillas o golpearles en el cuerpo.

Todo está pensado para que estos animales hagan exactamente lo que el humano quiere, por supuesto ellos no quieren estar allí, absolutamente todo lo que hacen es bajo el miedo y el dolor. Solamente uno de todos los esclavos que allí habían tuvo a las 6 horas un caldero de agua. A la gente le parece que si están "gordos" y mas o menos limpios, están bien, pero no se trata solo de darles de comer y cepillarles, y a cambio de eso podemos hacer lo que queramos con ellos. Ninguna vida es propiedad de nadie. Se trata de dejar de usarles, de respetar su vida, su naturaleza.

Estos individuos con emociones, que sienten, sufren y quieren vivir su vida en libertad, viven bajo el dominio y el sometimiento, esclavos del humano por el resto de sus vidas, como hace mucho tiempo con los hombres negros. Solo que estas vacas, bueyes, caballos y burros en cuanto no sirvan serán enviados al matadero. Debemos luchar por la abolición de la esclavitud, no importa a qué especie pertenezca el individuo.

En este tipo de festejos tradicionales, la mayoría de las personas no se da cuenta del enorme sufrimiento que sienten los animales obligados a participar, obligados a tirar de grandes y pesados carros sobre el asfalto, siendo golpeados con palos en la cara y el lomo para dirigirles, y es que al contrario de lo que puedas pensar, ningún animal de este planeta está "creado" para tirar de carros o llevar alforjas. Todos y cada uno de los animales de las romerías, son individuos con intereses propios, que quieren vivir en libertad y disfrutar de ellas sin ser usados de manera alguna por nadie.

Imágenes sin sangre pero desgarradoras, fue lo que obtuvimos de vacas, bueyes, caballos y burros.

En España se celebran multitud de romerías todos los años, sin embargo la atención se centra principalmente en los caballos, olvidándonos del resto de animales, como las vacas, que sufren de igual manera y por tanto requieren la misma atención. Es por ello que hemos decidido traerte las imágenes de su sufrimiento en las romerías.

En definitiva, vale más una imagen que mil palabras.

Por este motivo hemos ido a documentar su sufrimiento, y a ti como lector/a te invitamos a la reflexión con las imágenes que vas a ver.

El sufrimiento, la agonía, el estrés y el sentir emociones no son una cualidad exclusivamente humana. Todos los animales podemos sentir, todos podemos sufrir y todos tenemos el mismo interés común de querer vivir nuestras vidas en libertad. El mismo sufrimiento que ves en los ojos de una persona, lo puedes notar cuando miras a los ojos de un animal no humano cuya vida quedó reducida a esclavo, con solo mirarle a los ojos notarás el dolor, la agonía y el sufrimiento que tú puedes evitar haciéndote vegano y activándote en favor de los animales.

No sigas ignorando la realidad, infórmate, hazte vegano!